Esther Rogger (60) demuestra que nunca es tarde para correr detrás de un sueño

Esther Rogger (60) demuestra que nunca es tarde para correr detrás de un sueño

Exclusiva TLS-, A veces, los grandes cambios comienzan con una simple invitación. Para Esther Rogger, ese primer paso llegó hace dos años, cuando Claudia Soto la invitó a salir a caminar. Lo que comenzó como una actividad para compartir y ponerse en movimiento terminó convirtiéndose en una verdadera pasión por el running, nuevos desafíos, viajes, amistades y hasta podios.

“Un día Claudia Soto me invitó a caminar. Hicimos tres salidas y nos llevó a participar a Río Mayo, en una carrera de 10 kilómetros. Me fue bien y empezamos a participar en casi todas las carreras”, recuerda Esther.

Desde aquel momento, la caminata se transformó en carreras y los desafíos comenzaron a multiplicarse. Esther se incorporó al grupo Las Tortugas y, en apenas dos años, ya acumula 22 carreras, recorriendo distintos escenarios de Santa Cruz y parte de Chubut.

“Con mis 60 años me siento feliz. Recorrimos todo Santa Cruz y parte de Chubut, las cordilleras, como nos dice Claudia: sin miedo al éxito”, cuenta entre risas.

El comienzo no estuvo exento de comentarios. Muchas personas se sorprendían al verla iniciar este camino y rápidamente sumarse a distintas competencias.

“Todas me decían: ‘Estás loca, recién empezás y tantas carreras hacés’. Pero con la energía que tiene Claudia, vamos para adelante”, relata.

Hoy Esther ya sabe lo que significa cruzar distintas distancias. Corrió 5, 6, 10 y 13 kilómetros, incluso se animó a competir en Chile. Y lejos de conformarse con lo conseguido, ya tiene nuevos objetivos en mente: prepararse para correr 15 y 21 kilómetros.

“Lleva tiempo, pero nada es imposible en la vida”, afirma convencida.

Su historia también deja un mensaje para aquellas personas que creen que la edad puede ser un límite para comenzar una actividad deportiva. Esther demuestra, con hechos, que nunca es tarde para dar el primer paso. A los 60 años encontró en el running una nueva forma de disfrutar, viajar, compartir y superarse.

Pero detrás de cada carrera también existe algo que para ella tiene un valor enorme: el grupo humano. Las Tortugas se convirtió en una familia deportiva con la que comparte kilómetros, viajes, gastos, alegrías y también las derrotas.

“Somos un grupo maravilloso, único. Compartimos gastos y alegrías. Somos las Tortugas más felices del mundo. De eso se trata la vida: si ganamos, bien, y si perdemos, la próxima será”, expresa.

Esther también reconoce que, aunque todavía no hayan recibido un reconocimiento en Las Heras, eso no cambia el orgullo que siente por el camino recorrido y por el grupo que integra.

Su mayor sueño ahora está puesto en esos próximos kilómetros: completar una carrera de 15 kilómetros y, más adelante, alcanzar los 21 kilómetros.

La historia de Esther Rogger es mucho más que una historia de running. Es la historia de una mujer que decidió moverse, animarse y descubrir que todavía tenía muchos kilómetros por delante. Una mujer que comenzó caminando y hoy corre detrás de nuevos sueños.

A los 60 años, Esther no habla de límites. Habla de proyectos, de carreras, de viajes y de seguir disfrutando.

Porque, como ella misma dice: “Nada es imposible en la vida”.

Entrevista Cintia Quiroga

Angel Hamer

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