Aromas y sabores del algarrobo, el arbol de El Impenetrable
Turismo-, Una nueva economía basada en los frutos del monte impulsa la conservación y el desarrollo de las comunidades locales en Chaco
En el Chaco hay sabores que cuentan historias. Detras de un alfajor de algarroba o una taza de cafe de monte hay un arbol que alimento durante siglos a personas y animales, y que hoy impulsa una nueva economia basada en la conservacion. Existe una forma particular de descubrir El Impenetrable que apela al olfato y al gusto: el aroma dulzon de la harina recien molida y el sabor montaraz de la algarroba.
Hay una costumbre reveladora en esta region que permite comprender la importancia de esta especie. Los pobladores llaman palos a la mayoria de los arboles del monte, pero reservan una denominacion distinta para el algarrobo: para ellos no es un palo mas, es el arbol. Sus raices se hunden en la tierra hasta alcanzar reservas de agua subterranea, lo que le permite sobrevivir durante decadas e incluso siglos frente a los cambios del paisaje.
El algarrobo es un gigante generoso que da sombra cuando el verano chaqueno supera los cincuenta grados, alimenta al ganado en epocas de sequia, ofrece refugio a la fauna silvestre y produce unas vainas dulces llamadas chauchas. A pesar de sus bondades, durante mucho tiempo su valor se midio casi exclusivamente por su madera para postes y muebles, hasta que surgio la iniciativa de revalorizarlo vivo.
Del monte al plato
Todo comienza unas semanas antes de Navidad, cuando las chauchas maduras caen de los algarrobos y las familias de la zona salen a recolectarlas. Lo que durante generaciones fue una practica tradicional hoy se ha convertido en una oportunidad economica asociada a la conservacion y al turismo.
Cada diciembre, vecinos del Parque Nacional El Impenetrable realizan la colecta de chauchas para elaborar harina dorada que luego se vende y genera ingresos. Las chauchas se colectan, se secan al sol, se tuestan y se muelen para producir harina con la que se elaboran budines, galletitas y cafe. Tambien se obtienen bebidas y platos tradicionales como el arrope y el patay.
Cuanto mas valor tenga la chaucha y mas rico sea el producto artesanal que deslumbra al visitante, menos sentido tendra cortar el arbol que la produce. El monte chaqueno ofrece ademas frutos como el chanar, el mistol y el ucle, ingredientes que forman parte de su patrimonio cultural y despiertan el interes de cocineros y viajeros.
Una nueva economia para el monte
Desde 2020 muchas familias de la zona comenzaron a participar en proyectos vinculados a la cosecha de la algarroba. La propuesta consiste en generar ingresos a partir de los frutos del bosque en lugar de la extraccion de madera. En la cosecha de diciembre de 2025 participaron 105 familias que recolectaron 16 toneladas y media de chauchas.
Ademas del beneficio economico, esta actividad contribuye a que mas personas puedan seguir viviendo en sus comunidades sin abandonar el territorio. Sabores de la algarroba es una experiencia pensada para que el visitante conozca el arbol y elabore platos junto a cocineras locales, sumandose a eventos comunitarios como la Pena Algarrobera y el Festival de la Algarroba.
Visitar El Impenetrable permite comprobar que cultura y naturaleza forman un sistema vivo donde conservar un arbol vale mucho mas que cortarlo.
