Seis consejos para hablar con los niños sobre la importancia del cuidado del agua
Sociedad-, El cuidado del agua comienza en casa y la infancia representa una etapa fundamental para incorporar hábitos responsables que puedan mantenerse durante toda la vida. En el marco del Mes de la Niñez, Amanco Wavin, empresa de construcción e infraestructura de Orbia, compartió una serie de recomendaciones para que las familias puedan abordar con los más pequeños la importancia de preservar este recurso esencial.
“Cada conversación, cada gesto y cada acción cotidiana son una oportunidad para que los chicos comprendan el valor de este recurso esencial para la vida y se conviertan en agentes de cambio”, explicó Sandra Pérez, directora de Producto Global de Amanco Wavin.
La compañía propone seis estrategias sencillas para conversar con los niños y ayudarlos a comprender por qué es necesario utilizar el agua de manera responsable.
Comenzar con una pregunta
Una manera de despertar la curiosidad de los chicos es iniciar la conversación con una pregunta como: “¿Qué pasaría si un día abriéramos la canilla y no saliera agua?”. La propuesta permite que los niños reflexionen y expresen sus propias ideas antes de recibir una explicación.
Explicar por qué el agua es indispensable
Es importante que comprendan que el agua está presente en numerosas actividades cotidianas. Se utiliza para beber, cocinar, bañarse, producir alimentos y cuidar plantas y animales. Explicar que sin agua la vida no sería posible ayuda a dimensionar su importancia.
Mostrar que no toda el agua del planeta es potable
Una actividad sencilla puede ser observar un mapa del mundo y explicar que, aunque gran parte del planeta está cubierta de agua, la mayoría es salada o se encuentra congelada. Solo una pequeña proporción corresponde a agua dulce disponible para el consumo humano.
Incorporar ejemplos concretos para ahorrar
Los hábitos cotidianos son una herramienta fundamental. Cerrar la canilla mientras se cepillan los dientes, reducir el tiempo de la ducha, utilizar un vaso para enjuagarse, avisar cuando se detecta una pérdida y lavar el auto con baldes son algunas acciones que permiten reducir el desperdicio.
También puede reutilizarse agua, cuando sea posible y de manera segura, para tareas como el riego de las plantas.
Convertir el cuidado del agua en un juego
Para que el aprendizaje resulte entretenido, las familias pueden crear un “desafío del agua” durante una semana. Los niños pueden registrar las acciones que realizan para evitar desperdiciarla y convertir el cuidado del recurso en una actividad compartida.
Predicar con el ejemplo
El último consejo apunta directamente a los adultos. Los niños aprenden observando y suelen incorporar las conductas que ven diariamente en su hogar. Por eso, si los adultos utilizan el agua de manera responsable, será más sencillo que los pequeños adopten esos mismos hábitos.
Promover desde la infancia una relación responsable con el agua permite que pequeños gestos cotidianos se conviertan, con el tiempo, en hábitos capaces de contribuir al cuidado de un recurso indispensable para la vida y para las futuras generaciones.
fuente: Amanco Wavin



