El desafío de prevenir pulgas y garrapatas en perros durante todo el año
Salud Animal-, La prevención de pulgas y garrapatas continúa siendo uno de los principales desafíos para quienes tienen perros, especialmente por la necesidad de mantener una protección constante durante todo el año.
Especialistas advierten que no alcanza solamente con iniciar un tratamiento. La continuidad resulta fundamental para interrumpir el ciclo de vida de estos parásitos y evitar que nuevas infestaciones vuelvan a afectar al animal y al ambiente del hogar.
En el caso de las pulgas, hasta el 95% de una infestación puede encontrarse fuera del animal, distribuida en el ambiente en forma de huevos, larvas y pupas. Apenas el 5% corresponde a las pulgas adultas que permanecen sobre el perro.
Por este motivo, cuando un tutor detecta pulgas en su mascota, el problema puede haber comenzado mucho tiempo antes. El desarrollo de los parásitos en el entorno puede llevar uno o dos meses y la eliminación completa de una infestación puede requerir hasta tres meses de tratamiento continuo.
La importancia de sostener la prevención
Walter Comas, médico veterinario y director de la Unidad de Negocios de Animales de Compañía de MSD Salud Animal, señaló que una de las principales dificultades que observa en la práctica veterinaria está relacionada con la continuidad de los tratamientos.
Según explicó, cuando la protección se interrumpe, el ciclo de los parásitos puede continuar y afectar los resultados esperados. Por eso, mantener una estrategia preventiva sostenida es fundamental para reducir las posibilidades de nuevas infestaciones.
Otro aspecto que preocupa a los especialistas es la creencia de que las pulgas y garrapatas representan un problema exclusivamente durante determinadas épocas del año o solamente para los perros que pasan mucho tiempo al aire libre.
Sin embargo, estos parásitos pueden estar presentes durante todo el año y afectar tanto a animales que viven en casas con jardín como a aquellos que permanecen principalmente dentro del hogar.
Los riesgos para la salud de las mascotas
Las pulgas pueden generar irritaciones, dermatitis alérgica y favorecer la transmisión de otros parásitos. Las garrapatas, por su parte, pueden transmitir enfermedades que afectan seriamente la salud de los animales y que, en determinadas circunstancias, también pueden representar un riesgo para las personas.
Entre las enfermedades transmitidas por garrapatas se encuentra la ehrlichiosis, que presenta una importante presencia en algunas provincias argentinas, entre ellas Buenos Aires, Entre Ríos y Santa Fe.
La enfermedad puede avanzar durante meses sin presentar signos evidentes. Cuando aparecen los síntomas, pueden incluir fiebre, pérdida de peso, decaimiento y hemorragias, con consecuencias graves para la salud del animal.
Nuevas alternativas para facilitar la prevención
Frente a este escenario, los especialistas destacan la importancia de desarrollar estrategias que permitan sostener la protección durante todo el año y reducir las posibilidades de olvidos o interrupciones en los tratamientos.
En ese marco, MSD Salud Animal presentó en Argentina BRAVECTO 365, una alternativa para la prevención de pulgas y garrapatas en perros que ofrece protección durante 12 meses mediante una única aplicación inyectable administrada por un médico veterinario.
El producto contiene fluralaner y, según la información proporcionada por la compañía, se absorbe gradualmente luego de su administración y mantiene niveles efectivos durante el período de protección.
Al ser aplicado por un profesional veterinario, el esquema también busca facilitar el cumplimiento de la prevención y disminuir el riesgo de interrupciones relacionadas con tratamientos que requieren aplicaciones más frecuentes.
La prevención como parte del cuidado responsable
La protección contra pulgas y garrapatas forma parte del cuidado integral de los animales de compañía. Mantener controles veterinarios periódicos y establecer un esquema preventivo adecuado permite reducir los riesgos asociados a estos parásitos.
La evolución de las alternativas disponibles apunta precisamente a facilitar la continuidad de los tratamientos y acompañar a los tutores en una tarea que no debería limitarse a los meses de mayor presencia de estos parásitos.
La recomendación de los especialistas es consultar con un médico veterinario para determinar cuál es la estrategia preventiva más adecuada para cada perro, teniendo en cuenta sus características, su entorno y los riesgos existentes en cada región.
Fuente: MSD Salud Animal.
