Una playlist para recordar eternamente a Ozzy

Una playlist para recordar eternamente a Ozzy

Internacional-, El nacimiento de una leyenda oscura.

La historia comenzó en 1969, cuando Osbourne se unió a Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward para formar Black Sabbath. La propuesta musical era radical: riffs pesados, letras sombrías y una estética que tomaba distancia del hippismo reinante. En apenas unos años, el grupo puso las bases de lo que hoy se entiende como heavy metal. El disco Black Sabbath (1970) fue un parteaguas. Pero sería Paranoid, editado ese mismo año, el que llevaría al cuarteto a la categoría de mito. “Iron Man”, “War Pigs”, “Fairies Wear Boots”: cada canción era un pequeño manifiesto de oscuridad.

Ozzy no era un cantante técnico, pero su voz nasal, aguda y desesperada era el instrumento perfecto para canalizar el dramatismo de esas canciones. Y su presencia escénica —medio poseída, medio payasesca— le sumó teatralidad a un estilo que recién comenzaba a tomar forma. En los ’70, Sabbath fue pionero, pero también marginal. Lo que hoy es considerado un pilar, en ese momento era visto con desconfianza por la crítica y con devoción por una juventud desencantada.

Después de una década turbulenta, marcada por las drogas y los conflictos internos, Ozzy fue despedido de la banda en 1979. Muchos pensaron que era el fin. Pero para él, fue apenas el principio de un nuevo mito.

Muchos fanfarrones de hoy juegan con la palabra “leyenda”, y dentro de cinco años nadie les recordará. El señor John Michael Osbourne es de los poquísimos que merece plenamente ese título. Paz en su tumba.

El mundo de la música, no solo del rock o el metal, está de luto. Una de las voces más grandes ha callado para siempre. El concierto Back to the Beginning, celebrado el pasado sábado 5 de julio en Birmingham, mostró la evidencia más clara de la relevancia global de Ozzy Osbourne y Black Sabbath; para ayudar a preservar un legado indiscutible: «hace unas semanas hicimos una playlist con las más grandes canciones del cuarteto con Ozzy en manos de sus discípulos. Y ahora nos vemos en la triste, previsible, y honrosa labor de seleccionar algunas de los más memorables temas de Ozzy como solista».

Desde comienzos de los años 80, tras haber dejado a Black Sabbath, su álbum Blizzard of Ozz mostraba al mundo que Ozzy era un luchador, un tipo que no se daría por vencido ante todos los retos que su propio carácter le pondría en el camino. Allí encontramos canciones como ‘Crazy Train’, ‘Goodbye to Romance’, ‘I Don´t Know’ y la desafiante ‘Mr. Crowley’.

Era apenas el inicio de una carrera llena de éxitos como solista, un camino en el que daría su bendición a grupos como Metallica, Mötley Crüe, Alice In Chains y Pantera, que le acompañaron en sus giras. Por su banda pasaron algunos de los más grandes músicos del rock duro, como Randy Rhoads (Quiet Riot), Mike Bordin (Faith No More), Zakk Wylde (Black Label Society, Pantera), Mike Inez (Alice In Chains), Robert Trujillo (Metallica, Suicidal Tendencies, Infectious Grooves), Tommy Aldridge (Whitesnake, Gary Moore), o Rudy Sarzo (Quiet Riot, Whitesnake), por nombras solo algunos.

Su OzzFest (entre 1996 y 2010) marcó la pauta para muchos grandes festivales en los que la gente realmente se congregaba en torno a un estilo de música, en un ritual salvaje y arrasador, sin selfies ni videos para TikTok. La lista de agrupaciones que pasaron por los carteles de aquellos eventos es impresionante, y va desde Foo Fighters, KoЯn o Slayer, hasta Megadeth, Tool y System of a Down, pasando por Judas Priest, Anthrax y Metallica.

Allí, sobre el escenario, al final siempre estuvo Ozzy, solo o con Sabbath, dispuesto a sacudir estadios y campos enteros con sus himnos, aunque en 1992 (promocionando su álbum No More Tears) había hecho una gira titulada No More Tours, en la que empezaron a darse reencuentros con Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward, sus entrañables compañeros de Birmingham.

En esta playlist recordamos su clásicos como solista, e incluimos algunas rarezas, como el sencillo que lanzó junto a Lita Ford en 1988 (‘Close My Eyes Forever ‘) y el dueto con su hija Kelly Osbourne (‘Changes’), además de algunas versiones de canciones que amaba y registró en Under Cover (‘Working Class Hero’, de John Lennon, ‘All the Young Dudes’,  de David Bowie, y ‘Sympathy for the Devil’, de los Stones).

En los últimos años, afectado por el mal de Parkinson y múltiples complicaciones de salud, Ozzy se había alejado de los escenarios. Sin embargo, el pasado 5 de julio volvió a tocar junto a Black Sabbath en Birmingham, en un show titulado Back to the Beginning. Aquella noche, marcada por la emoción y la despedida, ahora adquiere otro espesor: fue su último acto público.

Hoy recordamos a Ozzy y sus canciones, porque siempre, frente a nosotros, estuvo él para lanzarnos agua, para despertarnos e invitarnos a gritar más fuerte con su incansable “I can´t fuckin´ hear you!!!”.

Gracias por tanto.

Fuente: Revista Rolling Stone por RICARDO DURÁN-Tiempo Argentino

COLOR BELLA TIENE PARA VOS EL COLOR QUE SOÑAS LOGRAR- IRIGOYEN 186

Angel Hamer

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *